Poemas y otros textos místicos  

¡Oh corazón mio…!

Publicado el 12 junio 2009 Sin comentarios aún ...

¡Oh, corazón mío! ¿A que ribera te diriges? No hay anti ti ningún viajero, ni camino alguno;

 

¿Donde se encuentra el movimiento, donde se encuentra el descanso en aquella ribera?

 

Allí no hay agua, ni barco, ni barquero;

Ni siquiera hay una cuerda para arrastrar el barco,

ni hombre alguno para tirar de ella.

 

No hay tierra, ni cielo, ni tiempo, ni nada;

allí no hay ribera ni hay vado.

 

No existe allí ni el cuerpo ni la mente; y,

¿cuál es ese lugar que puede calmar la sed del alma?

No lo encontrarás en ese vacío.

 

Se fuerte y entra dentro de tu propio cuerpo; pues allí tu pisada será firme. ¡Oh corazón mío! Considéralo bien y no vayas a ninguna parte.

 

Aparta de ti todas las imaginaciones y afiánzate en lo que eres


 

Kabir

             

Toda Ciencia Transcendiendo – Juan de la Cruz

Publicado el 12 junio 2009 1 comentario

Entréme donde no supe:
y quedéme no sabiendo,
toda ciencia trascendiendo.

1. Yo no supe dónde estaba, pero, cuando allí me vi,
sin saber dónde me estaba, grandes cosas entendí;
no diré lo que sentí, que me quedé no sabiendo, toda ciencia trascendiendo.

2. De paz y de piedad era la ciencia perfecta, en profunda soledad entendida, vía recta;
era cosa tan secreta, que me quedé balbuciendo, toda ciencia trascendiendo.

3. Estaba tan embebido, tan absorto y ajenado,
que se quedó mi sentido de todo sentir privado,
y el espíritu dotado de un entender no entendiendo.
toda ciencia trascendiendo.Objeto desconocido

4. El que allí llega de vero de sí mismo desfallece;
cuanto sabía primero mucho bajo le parece,
y Su ciencia tanto crece,
que se queda no sabiendo,
toda ciencia trascendiendo.

5. Cuanto más alto se sube, tanto menos se entendía,
que es la tenebrosa nube que a la noche esclarecía:
por eso quien la sabía queda siempre no sabiendo,
toda ciencia trascendiendo.

6. Este saber no sabiendo es de tan alto poder,
que los sabios arguyendo jamás le pueden vencer;
que no llega su saber a no entender entendiendo,
toda ciencia trascendiendo.

7. Y es de tan alta excelencia aqueste sumo saber,
que no hay facultad ni ciencia que la puedan emprender;
quien se supiere vencer con un no saber sabiendo,
irá siempre trascendiendo.

8. Y, si lo queréis oír,
consiste esta suma ciencia en un subido sentir de la divinal esencia;
es obra de su clemencia hacer quedar no entendiendo,
toda ciencia trascendiendo

             

Romance Anónimo

Publicado el 12 junio 2009 Sin comentarios aún ...

Cuando se recoge el alma
y se entra a su centro a solas
libre y purgada de culpas,
lucida y limpia de todas.

 Allí olvidada del cuerpo,
no concurriendo a sus obras cerrada puerta y ventanas, porque no le estorbe cosa. (más…)