Voces Intimas  

El Silencio que habla

Publicado el 14 mayo 2012 Sin comentarios aún ...

Esta presentación, enviada por nuestra hermana Leire desde Armenteira, recoge la esencia de la manifestación de Eckhart Tolle sobre el momento presente. Vivir el momento presente, el Ahora, desde el silencio, es despertar a la realidad

SILENCIO QUE HABLA -Eckhart Tolle

             

Sobre la Muerte

Publicado el 14 febrero 2012 1 comentario

Morimos a cada instante y vivimos a cada instante. Si somos capaces de comprender esto, hemos realizado el Tao. Entonces la muerte es un acontecimiento mas, en un proceso de evolución del conjunto de lo que existe. El ser individual es una circunstancia, y somos la Unidad en si. (más…)

             

De qué va la vida

Publicado el 6 febrero 2012 16 comentarios

Ángeles Caso  La Vanguardia el 19-1-12

Será porque tres de mis más queridos amigos se han enfrentado inesperadamente estas Navidades a enfermedades gravísimas. O porque, por suerte para mí, mi compañero es un hombre que no posee nada material pero tiene el corazón y la cabeza más sanos que he conocido y cada día aprendo de él algo valioso. O tal vez porque, a estas alturas de mi existencia, he vivido ya las suficientes horas buenas y horas malas como para empezar a colocar las cosas en su sitio. Será, quizá, porque algún bendito ángel de la sabiduría ha pasado por aquí cerca y ha dejado llegar una bocanada de su aliento hasta mí. El caso es que tengo la sensación ?al menos la sensación? de que empiezo a entender un poco de qué va esto llamado vida. 

Casi nada de lo que creemos que es importante me lo parece. Ni el éxito, ni el poder, ni el dinero, más allá de lo imprescindible para
 vivir con dignidad. Paso de las coronas de laureles y de los halagos sucios. Igual que paso del fango de la envidia, de la maledicencia y el juicio ajeno. Aparto a los quejumbrosos y malhumorados, a los egoístas y ambiciosos que aspiran a reposar en tumbas llenas de honores y cuentas bancarias, sobre las que nadie derramará una sola lágrima en la que quepa una partícula minúscula de pena verdadera. Detesto los coches de lujo que ensucian el mundo, los abrigos de pieles arrancadas de un cuerpo tibio y palpitante, las joyas fabricadas sobre las penalidades de hombres esclavos que padecen en las minas de esmeraldas y de oro a cambio de un pedazo de pan. 

Rechazo el cinismo de una sociedad que sólo piensa en su propio bienestar y se desentiende del malestar de los otros, a base del cual construye su derroche. Y a los malditos indiferentes que nunca se meten en líos. Señalo con el dedo a los hipócritas que depositan una moneda en las huchas de las misiones pero no comparten la mesa con un inmigrante. A los que te aplauden cuando eres reina y te abandona cuando te salen pústulas. A los que creen que sólo es importante tener y exhibir en lugar de sentir, pensar y ser. 

Y ahora, ahora, en este momento de mi vida, no quiero casi nada. Tan sólo la ternura de mi amor y la gloriosa compañía de mis amigos. Unas cuantas carcajadas y unas palabras de cariño antes de irme a la cama. El recuerdo dulce de mis muertos. Un par de árboles al otro lado de los cristales y un pedazo de cielo al que se asomen la luz y la noche. El mejor verso del mundo y la más hermosa de las músicas. Por lo demás, podría comer patatas cocidas y dormir en el suelo mientras mi conciencia esté tranquila. También quiero, eso sí, mantener la libertad y el espíritu crítico por los que pago con gusto todo el precio que haya que pagar. Quiero toda la serenidad para sobrellevar el dolor y toda la alegría para disfrutar de lo bueno. Un instante de belleza a diario. Echar desesperadamente de menos a los que tengan que irse porque tuve la suerte de haberlos tenido a mi lado. No estar jamás de vuelta de nada. Seguir llorando cada vez que algo lo merezca, pero no quejarme de ninguna tontería. No convertirme nunca, nunca, en una mujer amargada, pase lo que pase. Y que el día en que me toque esfumarme, un puñadito de personas piensen que valió la pena que yo anduviera un rato por aquí. Sólo quiero eso. Casi nada. O todo. 

             

Sobre dioses, pájaros y jaulas

Publicado el 25 enero 2012 4 comentarios

Enviado por Santiago Gomez Sequi

Yo no tengo religión. No voy a iglesias, no participo en rituales, no creo en sus dogmas. Necesito no tener religión para amar a Dios sin miedo, con alegría y, sobre todo, sin pedir nada. No tengo religión porque no estoy de acuerdo con las cosas que las religiones dicen de Dios. Dios es un Gran Misterio. Está más allá de las palabras. Ante el Gran misterio, enmudecemos. Permanecemos en silencio. Mi desacuerdo comienza a partir del pronombre él. ¿Dios él, masculino? ¿Dónde se enteraron del sexo de Dios? ¿Dios tiene sexo? Si tiene sexo, ¿por qué no ella, Dios mujer? ¿Cómo la mujer del Cantar de los Cantares? La Iglesia Católica no conoce a la mujer. Sólo conoce a la madre que fue madre sin haber sido mujer. Dios: ¿por qué no una flor, la más perfumada? ¿Por qué no un mar sin fin donde navega la vida? Algunos místicos han dicho que Dios es un niño que nos invita a jugar… Pero también Dios puede ser música, como pensaban los místicos pitagóricos. (más…)