Sangha, Comunidad viviente de practicantes – Recopilación desde las cartas de San Pablo

Publicado el 17 octubre 2013 1 comentario

por Miguel Angel Cervantes Almódovar

Voy a hacer una recopilación de exhortaciones de San Pablo a las Comunidades. En aquellos tiempos eran pequeñas comunidades donde se vivía la fe, la oración , la meditación, la caridad, el aporte de los dones a la comunidad…

En el “Camino” que dice ser Cristo la “Comunidad” practica, anda el Camino,  sigue el ejemplo de Jesús, todas su acciones, lo que yo llamo el ser, estar y parecer;  y el Espíritu Santo les guía.

Podemos prestar atención a estas indicaciones y tal vez resumir o sacar unas cuantas conclusiones prácticas para nuestra cotidianeidad:

 

A los Romanos en el Capítulo 12 de su carta les dice:

01            Por lo tanto, hermanos, yo los exhorto por la misericordia de Dios a ofrecerse ustedes mismos como una víctima viva, santa y agradable a Dios: este es el culto espiritual que deben ofrecer.

02            No tomen como modelo a este mundo. Por el contrario, transfórmense interiormente renovando su mentalidad, a fin de que puedan discernir cuál es la voluntad de Dios: lo que es bueno, lo que le agrada, lo perfecto.

03            En virtud de la gracia que me fue dada, le digo a cada uno de ustedes: no se estimen más de lo que conviene; pero tengan por ustedes una estima razonable, según la medida de la fe que Dios repartió a cada uno.

04            Porque así como en un solo cuerpo tenemos muchos miembros con diversas funciones,

05            también todos nosotros formamos un solo Cuerpo en Cristo, y en lo que respecta a cada uno, somos miembros los unos de los otros.

06            Conforme a la gracia que Dios nos ha dado, todos tenemos aptitudes diferentes. El que tiene el don de la profecía, que lo ejerza según la medida de la fe.

07            El que tiene el don del ministerio, que sirva. El que tiene el don de enseñar, que enseñe.

08            El que tiene el don de exhortación, que exhorte. El que comparte sus bienes, que dé con sencillez. El que preside la comunidad, que lo haga con solicitud. El que practica misericordia, que lo haga con alegría.

09            Amen con sinceridad. Tengan horror al mal y pasión por el bien.

10            Amense cordialmente con amor fraterno, estimando a los otros como más dignos.

11            Con solicitud incansable y fervor de espíritu, sirvan al Señor.

12            Alégrense en la esperanza, sean pacientes en la tribulación y perseverantes en la oración.

13            Consideren como propias las necesidades de los santos y practiquen generosamente la hospitalidad.

14            Bendigan a los que los persiguen, bendigan y no maldigan nunca.

15            Alégrense con los que están alegres, y lloren con los que lloran.

16            Vivan en armonía unos con otros, no quieran sobresalir, pónganse a la altura de los más humildes. No presuman de sabios.

17            No devuelvan a nadie mal por mal. Procuren hacer el bien delante de todos los hombres.

18            En cuanto dependa de ustedes, traten de vivir en paz con todos.

 

A los Corintios en su primera Carta les dice cómo vivir en comunidad, tanto en el capítulo 13:

01            Aunque yo hablara todas las lenguas de los hombres y de los ángeles, si no tengo amor, soy como una campana que resuena o un platillo que retiñe.

02            Aunque tuviera el don de la profecía y conociera todos los misterios y toda la ciencia, aunque tuviera toda la fe, una fe capaz de trasladar montañas, si no tengo amor, no soy nada.

03            Aunque repartiera todos mis bienes para alimentar a los pobres y entregara mi cuerpo a las llamas, si no tengo amor, no me sirve para nada.

04            El amor es paciente, es servicial; el amor no es envidioso, no hace alarde, no se envanece,

05            no procede con bajeza, no busca su propio interés, no se irrita, no tienen en cuenta el mal recibido,

06            no se alegra de la injusticia, sino que se regocija con la verdad.

07            El amor todo lo disculpa, todo lo cree, todo lo espera, todo lo soporta.

08            El amor no pasará jamás. Las profecías acabarán, el don de lenguas terminará, la ciencia desaparecerá;

09            porque nuestra ciencia es imperfecta y nuestras profecías, limitadas.

10            Cuando llegue lo que es perfecto, cesará lo que es imperfecto.

11            Mientras yo era niño, hablaba como un niño, sentía como un niño, razonaba como un niño,

12            pero cuando me hice hombre, dejé a un lado las cosas de niño. Ahora vemos como en un espejo, confusamente; después veremos cara a cara. Ahora conozco todo imperfectamente; después conoceré como Dios me conoce a mí.

13            En una palabra, ahora existen tres cosas: la fe, la esperanza y el amor, pero la más grande todas es el amor.

 

… como en el 14:

01            Procuren alcanzar ese amor, y aspiren también a los dones espirituales, sobre todo al de la profecía.

02            Porque aquel que habla un lenguaje incomprensible no se dirige a los hombres sino a Dios, y nadie le entiende: dice en éxtasis cosas misteriosas.

03            En cambio, el que profetiza habla a los hombres para edificarlos, exhortarlos y reconfortarlos.

04            El que habla un lenguaje incomprensible se edifica a sí mismo, pero el que profetiza edifica a la comunidad.

05            Mi deseo es que todos ustedes tengan el don de lenguas, pero prefiero que profeticen, porque el que profetiza aventaja al que habla un lenguaje incomprensible. A no ser que este último también interprete ese lenguaje, para edificación de la comunidad.

 

A los Corintios en su segunda Carta les hace unas recomendaciones finales, en el Capítulo 13:

05            Examínense para comprobar si están en la verdadera fe. Pónganse a prueba seriamente. ¿No reconocen que Jesucristo está en ustedes? ¡A menos que la prueba se vuelva contra ustedes mismos!

06            Entonces tendrán que reconocer, así lo espero, que ella no se vuelve contra nosotros.

07            Pedimos a Dios que no hagan nada malo, no para que nosotros salgamos airosos de la prueba, sino para que ustedes hagan el bien, aunque de ese modo la prueba se vuelva contra nosotros.

08            Porque no tenemos ningún poder contra la verdad, sino a favor de ella.

09            Sí, nosotros nos regocijamos de ser débiles, con tal de que ustedes sean fuertes. Lo que pedimos en nuestra oración es que lleguen a ser perfectos.

10            De ahí el tono de esta carta que les escribo durante mi ausencia, para que cuando llegue no me vea obligado a ser severo, usando del poder que el Señor me ha dado para edificar y no para destruir.

11            Por último, hermanos, alégrense, trabajen para alcanzar la perfección, anímense unos a otros, vivan en armonía y en paz. Y entonces, el Dios del amor y de la paz permanecerá con ustedes.

12            Salúdense mutuamente con el beso santo. Todos los hermanos les envían saludos.

13            La gracia del Señor Jesucristo, el amor de Dios y la comunión del Espíritu Santo permanezcan con todos ustedes.

 

A los Gálatas exhorta a lo largo de los Capítulos 5 y 6

13            Ustedes, hermanos, han sido llamados para vivir en libertad, pero procuren que esta libertad no sea un pretexto para satisfacer los deseos carnales, háganse más bien servidores los unos de los otros, por medio del amor.

14            Porque toda la Ley está resumida plenamente en este precepto: Amarás a tu prójimo como a ti mismo.

15            Pero si ustedes se están mordiendo y devorando mutuamente, tengan cuidado porque terminarán destruyéndose los unos a los otros.

16            Yo los exhorto a que se dejen conducir por el Espíritu de Dios, y así no serán arrastrados por los deseos de la carne.

17            Porque la carne desea contra el espíritu y el espíritu contra la carne. Ambos luchan entre sí, y por eso, ustedes no pueden hacer todo el bien que quieren.

18            Pero si están animados por el Espíritu, ya no están sometidos a la Ley.

19            Se sabe muy bien cuáles son las obras de la carne: fornicación, impureza y libertinaje,

20            idolatría y superstición, enemistades y peleas, rivalidades y violencias, ambiciones y discordias, sectarismos, disensiones

21            y envidias, ebriedades y orgías, y todos los excesos de esta naturaleza. Les vuelvo a repetir que los que hacen estas cosas no poseerán el Reino de Dios.

22            Por el contrario, el fruto del Espíritu es: amor, alegría y paz, magnanimidad, afabilidad, bondad y confianza,

23            mansedumbre y temperancia. Frente a estas cosas, la Ley está demás,

24            porque los que pertenecen a Cristo Jesús han crucificado la carne con sus pasiones y sus malos deseos.

25            Si vivimos animados por el Espíritu, dejémonos conducir también por él.

(…)

01            Hermanos, si alguien es sorprendido en alguna falta, ustedes, los que están animados por el Espíritu, corríjanlo con dulzura. Piensa que también tú puedes ser tentado.

02            Ayúdense mutuamente a llevar las cargas, y así cumplirán la Ley de Cristo.

03            Si alguien se imagina ser algo, se engaña, porque en realidad no es nada.

04            Que cada uno examine su propia conducta, y así podrá encontrar en sí mismo y no en los demás, un motivo de satisfacción.

05            Porque cada uno tiene que llevar su propia carga.

06            El que recibe la enseñanza de la Palabra, que haga participar de todos sus bienes al que lo instruye.

07            No se engañen: nadie se burla de Dios. Se recoge lo que se siembra:

08            el que siembra para satisfacer su carne, de la carne recogerá sólo la corrupción; y el que siembra según el Espíritu, del Espíritu recogerá la Vida eterna.

09            No nos cansemos de hacer el bien, porque la cosecha llegará a su tiempo si no desfallecemos.

10            Por lo tanto, mientras estamos a tiempo hagamos el bien a todos, pero especialmente a nuestros hermanos en la fe.

11            ¿Ven estas letras grandes? ¡Les estoy escribiendo con mi propia mano!

12            Los que quieren imponerles la circuncisión sólo buscan quedar bien exteriormente, y evitar ser perseguidos a causa de la cruz de Cristo.

13            Porque tampoco aquellos que se hacen circuncidar observan la Ley; sólo pretenden que ustedes se circunciden para gloriarse de eso.

14            Yo sólo me gloriaré en la cruz de nuestro Señor Jesucristo, por quien el mundo está crucificado para mí, como yo lo estoy para el mundo.

15            Estar circuncidado o no estarlo, no tiene ninguna importancia: lo que importa es ser una nueva criatura.

16            Que todos los que practican esta norma tengan paz y misericordia, lo mismo que el Israel de Dios.

 

A los Efesios les pone los puntos sobre las “íes” en los Capítulos 5 y 6:

08            Antes, ustedes eran tinieblas, pero ahora son luz en el Señor. Vivan como hijos de la luz.

09            Ahora bien, el fruto de la luz es la bondad, la justicia y la verdad.

10            Sepan discernir lo que agrada al Señor,

11            y no participen de las obras estériles de las tinieblas; al contrario, pónganlas en evidencia.

12            Es verdad que resulta vergonzoso aun mencionar las cosas que esa gente hace ocultamente.

13            Pero cuando se las pone de manifiesto, aparecen iluminadas por la luz,

14            porque todo lo que se pone de manifiesto es luz. Por eso se dice: Despiértate, tú que duermes, levántate de entre los muertos, y Cristo te iluminará.

15            Cuiden mucho su conducta y no procedan como necios, sino como personas sensatas

16            que saben aprovechar bien el momento presente, porque estos tiempos son malos.

17            No sean irresponsables, sino traten de saber cuál es la voluntad del Señor.

18            No abusen del vino que lleva al libertinaje; más bien, llénense del Espíritu Santo.

19            Cuando se reúnan, reciten salmos, himnos y cantos espirituales, cantando y celebrando al Señor de todo corazón.

20            Siempre y por cualquier motivo, den gracias a Dios, nuestro Padre, en nombre de nuestro Señor Jesucristo.

21            Sométanse los unos a los otros, por consideración a Cristo.

(…)

10            Por lo demás, fortalézcanse en el Señor con la fuerza de su poder.

11            Revístanse con la armadura de Dios, para que puedan resistir las insidias del demonio.

12            Porque nuestra lucha no es contra enemigos de carne y sangre, sino contra los Principados y Potestades, contra los Soberanos de este mundo de tinieblas, contra los espíritus del mal que habitan en el espacio.

13            Por lo tanto, tomen la armadura de Dios, para que puedan resistir en el día malo y mantenerse firmes después de haber superado todos los obstáculos.

14            Permanezcan de pie, ceñidos con el cinturón de la verdad y vistiendo la justicia como coraza.

15            Calcen sus pies con el celo para propagar la Buena Noticia de la paz.

16            Tengan siempre en la mano el escudo de la fe, con el que podrán apagar todas las flechas encendidas del Maligno.

17            Tomen el casco de la salvación, y la espada del Espíritu, que es la Palabra de Dios.

18            Eleven constantemente toda clase de oraciones y súplicas, animadas por el Espíritu. Dedíquense con perseverancia incansable a interceder por todos los hermanos,

19            y también por mí, a fin de que encuentre palabras adecuadas para anunciar resueltamente el misterio del Evangelio,

20            del cual yo soy embajador en medio de mis cadenas. ¡Así podré hablar libremente de él, como debo hacerlo!

21            Tíquico, el querido hermano y fiel servidor en el Señor, los pondrá al corriente de cómo me encuentro y de lo que estoy haciendo.

22            Con este propósito, lo envié para que él les dé noticias nuestras y los conforte interiormente.

23            Llegue a todos los hermanos la paz, el amor y la fe, que proceden de Dios, el Padre, y el Señor Jesucristo.

24            La gracia permanezca con todos los que aman a nuestro Señor Jesucristo con un amor incorruptible.

 

A los Filipenses en el Capítulo 4 les insiste que pongan en práctica las enseñanzas en comunidad.

04            Alégrense siempre en el Señor. Vuelvo a insistir, alégrense.

05            Que la bondad de ustedes sea conocida por todos los hombres. El Señor está cerca.

06            No se angustien por nada, y en cualquier circunstancia, recurran a la oración y a la súplica, acompañadas de acción de gracias, para presentar sus peticiones a Dios.

07            Entonces la paz de Dios, que supera todo lo que podemos pensar, tomará bajo su cuidado los corazones y los pensamientos de ustedes en Cristo Jesús.

08            En fin, mis hermanos, todo lo que es verdadero y noble, todo lo que es justo y puro, todo lo que es amable y digno de honra, todo lo que haya de virtuoso y merecedor de alabanza, debe ser el objeto de sus pensamientos.

09            Pongan en práctica lo que han aprendido y recibido, lo que han oído y visto en mí, y el Dios de la paz estará con ustedes.

 

A los Colosenses en el Capítulo 3 les da normas de convivencia:

11            Por eso, ya no hay pagano ni judío, circunciso ni incircunciso, bárbaro ni extranjero, esclavo ni hombre libre, sino sólo Cristo, que es todo y está en todos.

12            Como elegidos de Dios, sus santos y amados, revístanse de sentimientos de profunda compasión. Practiquen la benevolencia, la humildad, la dulzura, la paciencia.

13            Sopórtense los unos a los otros, y perdónense mutuamente siempre que alguien tenga motivo de queja contra otro. El Señor los ha perdonado: hagan ustedes lo mismo.

14            Sobre todo, revístanse del amor, que es el vínculo de la perfección.

15            Que la paz de Cristo reine en sus corazones: esa paz a la que han sido llamados, porque formamos un solo Cuerpo. Y vivan en la acción de gracias.

16            Que la Palabra de Cristo resida en ustedes con toda su riqueza. Instrúyanse en la verdadera sabiduría, corrigiéndose los unos a los otros. Canten a Dios con gratitud y de todo corazón salmos, himnos y cantos inspirados.

17            Todo lo que puedan decir o realizar, háganlo siempre en nombre del Señor Jesús, dando gracias por él a Dios Padre.

 

A los Tesalonicenses en su primera Carta, concretamente en el capítulo cinco les dice que sean una comunidad viva que se animen unos a otros para llevar a cabo las prácticas que se les proponen.

12            Les rogamos, hermanos, que sean considerados con los que trabajan entre ustedes, es decir, con aquellos que los presiden en nombre del Señor y los aconsejan.

13            Estímenlos profundamente, y ámenlos a causa de sus desvelos. Vivan en paz unos con otros.

14            Los exhortamos también a que reprendan a los indisciplinados, animen a los tímidos, sostengan a los débiles, y sean pacientes con todos.

15            Procuren que nadie devuelve mal por mal. Por el contrario, esfuércense por hacer siempre el bien entre ustedes y con todo el mundo.

16            Estén siempre alegres.

17            Oren sin cesar.

18            Den gracias a Dios en toda ocasión: esto es lo que Dios quiere de todos ustedes, en Cristo Jesús.

19            No extingan la acción del Espíritu;

20            no desprecien las profecías;

21            examínenlo todo y quédense con lo bueno.

22            Cuídense del mal en todas sus formas.

23            Que el Dios de la paz los santifique plenamente, para que ustedes se conserven irreprochables en todo su ser ?espíritu, alma y cuerpo? hasta la Venida de nuestro Señor Jesucristo.

24            El que los llama es fiel, y así lo hará.

25            Hermanos, rueguen también por nosotros.

26            Saluden a todos los hermanos con un beso santo.

27            Les recomiendo en nombre del Señor que hagan leer esta carta a todos los hermanos.

28            La gracia de nuestro Señor Jesucristo esté con ustedes.

 

A los Hebreos les anima a andar el Camino en los Capítulos 10 y 13:

19            Así, pues, hermanos, no podemos dudar de que entraremos en el Santuario en virtud de la sangre de Jesús;

20            él nos abrió ese camino nuevo y vivo a través de la cortina, es decir, su carne.

21            Teniendo un sacerdote excepcional a cargo de la casa de Dios,

22            acerquémonos con corazón sincero, con fe plena, limpios interiormente de todo lo que mancha la conciencia y con el cuerpo lavado con agua pura.

23            Sigamos profesando nuestra esperanza sin que nada nos pueda conmover, ya que es digno de confianza aquel que se comprometió.

24            Tratemos de incitarnos el uno al otro en la forma de amar y hacer el bien.

25            No abandonen las asambleas, como algunos acostumbran hacer, sino más bien anímense unos a otros, tanto más cuanto ven que se acerca el día.

 

(…)

 

13            Salgamos, pues, del recinto sagrado para ir a su encuentro, y carguemos con su misma humillación,

14            sabiendo que no tenemos aquí una patria permanente, sino que andamos en busca de la futura.

15            Ofrezcamos a Dios en todo tiempo, por medio de Jesús, el sacrificio de alabanza, que consiste en celebrar su Nombre.

16            No se olviden de compartir y de hacer el bien, pues tales sacrificios son los que agradan a Dios.

17            Obedezcan a sus dirigentes y estén sumisos, pues ellos se desvelan por sus almas, de las cuales deberán rendir cuenta. Ojalá esto sea para ellos motivo de alegría y no un peso, pues no les traería a ustedes ventaja de ninguna clase.

18            Rueguen por nosotros, que sólo deseamos proceder en todo con rectitud y estamos seguros de que nuestras intenciones son limpias.

19            Les ruego encarecidamente que recen a Dios para que cuanto antes pueda volver a ustedes.

20            Que los bendiga el Dios de la paz que rescató de entre los muertos a Jesús, nuestro Señor, Pastor Supremo de las ovejas por haber derramado la sangre de la Alianza eterna;

21            que les haga adquirir todo lo que es perfecto, para que así cumplan su voluntad, pues él pone en nosotros lo que le agrada, por Cristo Jesús, a quien sea la gloria por los siglos de los siglos. Amén

             

Una respuesta a Sangha, Comunidad viviente de practicantes – Recopilación desde las cartas de San Pablo

  1. Ana Soria dijo:

    Pablo tiene una visión muy "moderna" de la sociedad, y además se lo comprende mejor después de haber transitado un tramo, digamos largo de vida, no antes
     

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