Espiritualidad Sociedad  

¿Quien es Francisco? – de “El Pais”

Publicado el 26 julio 2013 Sin comentarios aún ...

¿Se debe pedir al papa Francisco que sea lo que no es?

Los progresistas, que esperaban más de sus gestos innovadores, reciben con decepción el mensaje del pontífice contra la legalización del consumo de drogas

 26 JUL 2013 – 00:25 CET47

 

 

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A proposito del Papa Francisco

Publicado el 31 marzo 2013 Sin comentarios aún ...

 

Dado el interes que ha despertado el tema recogemos aqui el articulo de Benjamin Forcano ofrecido por nuestra compañera Marilo Amador, a la que agradezco su envío.

A PROPOSITO DE LO ESCRITO SOBRE EL NUEVO PAPA FRANCISCO I

    El juzgar incluye primero escuchar y conocer al juzgado

                                   Benjamín Forcano

                       (- La Tribuna – htpp://www.cuartopoder.es/tribuna )

                                              24 – Marzo – 2013

         Comienzo por reconocer que yo mismo me he puesto en autoexamen para no caer en la pretensión de diseñar la personalidad del  nuevo Papa a imagen y semejanza  de mis querencias, fobias o prejuicios. Tras leer más  de 35 artículos, veo que a todos nos coge un poco la manía de sentenciar y definir.  Lo confirman la variedad y aún disparidad de los muchos  comentarios. Uno deduce que alguien habla desde la ignorancia y prejuicio, pues no es posible que cosas tan contradictorias quepan en una misma persona. 

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Espiritualidad y crisis de sistema

Publicado el 31 marzo 2013 Sin comentarios aún ...

De una entrevista de El Pais del 7 de Nov. de 2007

 

El capitalismo es el sistema de mercado que mayor riqueza ha generado a lo largo de la historia. Sin embargo, muchos economistas advierten que "este crecimiento económico se sustenta gracias a la insatisfacción de la sociedad, que busca a través del consumo y la narcotización llenar una vida vacía y carente de sentido". Además: el capitalismo también afecta al medioambiente, algo que se nota, sobre todo, por el "cambio climático", que está mermando el equilibrio de la naturaleza.

Como consecuencia del malestar que vive la cultura occidental, cada vez más personas están buscando dentro de sí mismas el bienestar que no acaban de encontrar afuera. Según la analista socioeconómica, Patricia Aburdene (Boston, 1947), autora del best seller Megatendencias 2010. El surgimiento del capitalismo consciente(Granica), "se trata de la búsqueda de espiritualidad, una llamada interior que empieza a sentir una minoría cada vez más numerosa de la sociedad actual y que poco a poco va a transformar a las empresas".

"Nos estamos dando cuenta del coste de una filosofía inconsciente, que persigue la obtención de lucro a costa de la supervivencia del planeta"

Pregunta. ¿Qué es la espiritualidad?

Respuesta. La espiritualidad es el afán de recuperar el contacto con lo que somos en esencia, trascendiendo el condicionamiento sociocultural impuesto sobre nuestra mente y que limita nuestra propia experiencia vital. Este viaje interior no tiene nada que ver con la religión. Se trata más bien de liberarnos de las diferentes creencias que nos han sido impuestas y que impiden la evolución de nuestra conciencia. Espiritualidad significa sed de paz interior, de autorrealización, de plenitud y, en definitiva, de las cosas que no se pueden comprar con dinero. La introspección es la puerta de entrada y el incremento de la inteligencia y la estabilidad emocionales, una de sus consecuencias más directas.

P. ¿Y cuál es su relación con la economía?

R. La búsqueda de espiritualidad está modificando las actividades humanas, los valores, el ocio y, por tanto, los patrones de gastos de cada vez más consumidores. Unos 16,5 millones de estadounidenses practicaron yoga en 2005, lo que representó un aumento del 43% con respecto a 2002. Otros 10 millones declararon que meditaban, el doble que hace una década, según la revista Time. Además, en los últimos cinco años, la venta de libros espirituales o de autoayuda ha sobrepasado a todas las demás categorías, alcanzando en 2005 los 2.240 millones de dólares. Así, el afán por encontrar paz interior en nuestra vida se ha convertido en una oportunidad para impulsar negocios con sentido.

P. ¿Qué impacto va a tener esta megatendencia social sobre el sistema capitalista?

R. Incorporar la espiritualidad en la manera de desarrollar los negocios es precisamente lo que va a resolver la crisis ideológica que padece ahora mismo el sistema. Por eso se empieza a hablar del amanecer del capitalismo consciente, que significa que nos estamos dando cuenta del coste insoportable de una filosofía inconsciente, por no decir ilógica, que persigue la obtención de lucro a costa de la supervivencia del planeta. La espiritualidad en los negocios y la responsabilidad social corporativa, que representan las dimensiones interna y externa de un mismo fenómeno, van a transformar el capitalismo en los próximos 20 años.

P. ¿De qué forma?

R. Cuando hablamos de transformación, nos referimos a la evolución de nuestra conciencia, que nos vuelve cada vez menos egoístas y egocéntricos. Y es que cuanto más conscientes somos, menos insatisfacción y sufrimiento experimentamos en nuestras vidas. Esta transformación pasará del individuo a las empresas, que comenzarán a tomarse seriamente el crecimiento sostenible, basado en el bienestar de los trabajadores y en el respeto por el medioambiente. Paralelamente, se potenciará la introducción en el mercado de productos orgánicos y de comercio justo, de manera que ganen todos los actores implicados. El verdadero éxito económico lo conseguirán aquellas empresas que antes comiencen a promover este tipo de negocios éticos, que conciben el mercado como un todo integrado, donde todo está interconectado.

             

Mujer …¡Levantate!

Publicado el 7 febrero 2013 Sin comentarios aún ...

Pedro San José 

Articulo del Bodhisattva Actual – VerdeMente   Enero 2013

En Amanat (India) una estudiante de fisioterapia fue secuestrada y violada por seis hombres, muriendo a causa de las heridas. El cabecilla de los violadores se atrevió a decir que ella se lo merecía porque se atrevió a confrontarlo. 24.000 mujeres fueron violadas en India durante 2011 según datos oficiales. Quizá sean el doble. En Punjab (Pakistan) una niña de 9 años fue secuestrada y violada por tres hombres estando en estado crítico. En Katmandu (Nepal) una mujer de 21 años fue robada por un oficial de inmigración y violada por un policía en el aeropuerto de la ciudad. En Egipto la mitad de las mujeres dicen haber sufrido agresión sexual de diferente gravedad. En Arabia si una mujer comete adulterio es lapidada, Si un hombre viola a una mujer, la mujer es obligada a casarse con el violador. En muchos países en Asia y  Africa la mujer no tiene derechos civiles y es poco mas que un animal para el disfrute de los hombres. El indice de violaciones en Estados Unidos es similar al de estos países, así como la violencia de género. En nuestro país, España, centenas de mujeres mueren cada año a manos de hombres, por violencia doméstica. El sueldo de la mujer en igual puesto de trabajo es en Occidente un 25% menos que si lo ocupa un hombre. Todavía en muchos sectores ultrareligiosos del judaísmo, del cristianismo y del islam la mujer es causa de pecado y fuente de perdición, siendo el sexo el pecado fundamental por culpa de la mujer, que es considerada fuente demoniaca. Incluso en el budismo, el Dalai Lama tuvo que admitir la misoginia que todavía existe entre los monjes y los fieles.

 

¿Cual es el origen de esta violencia, de este odio, de este desprecio? Se ha sucedido a través de los siglos. El Maestro de Nazaret revolucionó a su sociedad judaica basada en el predominio masculino y el sometimiento de las mujeres y los niños al paterfamilias, y el desprecio de las niñas frente a los niños, aceptando mujeres como discípulas, haciéndose acompañar de ellas en su camino de profeta itinerante, y reconociendo a Maria Magdalena como su compañera y primer apóstol.  Sin embargo, muy pronto el machismo declarado de sus discípulos se rebelo frente a este igualitarismo de género. en Tomas 114 se lee: 

Simón Pedro les dice: Que Mariam salga de entre nosotros, pues las hembras no son dignas de la vida. Jesús dice: He aquí que le inspiraré a ella para que se convierta en varón

, para que ella misma se haga un espíritu viviente semejante a vosotros varones. Pues cada hembra que se convierte en varón, entrará en el Reino de los Cielos

 

Y en el evangelio de Maria Magdalena (18) se dice: 

Entonces Leví habló y dijo a Pedro: «Pedro, siempre fuiste impulsivo. Ahora te veo ejercitándote contra una mujer como si fuera un adversario. Sin embargo, si el Salvador la hizo digna, ¿quién eres tú para rechazarla? Bien cierto es que el Salvador la conoce perfectamente; por esto la amó más que a nosotros 

 

A partir de aquí se originó un proceso creciente de misoginia entre los padres de la Iglesia hasta que en el siglo VI, el Papa Gregorio Magno denominó a María Magdalena "ejemplo de perdición" y "esclava de lujuria". Con esta estigmatización de la primera apóstol se estigmatizó a todas las mujeres, generando una cultura machista y depredadora contra la mujer en el desarrollo del cristianismo, y con él, en el desarrollo del judaísmo y del Islam. Millones de mujeres sufrieron a causa de esto y cientos de miles sucumbieron a la hoguera de la Inquisición acusadas de brujería y malas artes. Se desarrolló una civilización y una cultura basada en la violencia de genero, que ha pervivido hasta nuestros días. Esta cultura misógina también ha sido común en el hinduismo, el budismo y toda la cultura oriental. Es escandaloso ver que la India, cuna de la espiritualidad en el mundo, es hoy piedra de escándalo por la violencia contra la mujer. Sin embargo, no fueron así los fundadores. La expresión mas clara es la de Jesús de Nazaret, que dijo: 

…y cuando establezcáis el varón con la hembra como una sola unidad de tal modo que el hombre no sea masculino ni la mujer femenina … entonces entrareis en el Reino (Tm, 22)

 

Esta es la clave de lo que nos ha sucedido, la separación de lo diferente, considerándolo inferior a nosotros. Empezamos en la propia casa, con nuestra propia mujer y nuestras niñas, que son consideradas a través de los siglos inferiores. Nuestra conciencia egocéntrica nos grita que nosotros varones somos superiores y podemos usarlas para nuestra satisfacción. Así cometemos el mayor crimen, destrozando nuestra humanidad. El proceso de avance de la conciencia tiene como elemento diferenciador hacer desaparecer las diferencias e igualar lo que se considera inferior y lo que se considera superior.  Pronto se instaurará mas y mas la conciencia del igual, y sobre ella habremos de construir una sociedad donde lo femenino y lo masculino no se diferencien, haciendo que el hombre no sea masculino ni la mujer femenina. Entonces alcanzaremos la paz.

Mientras esto ocurre vivimos un tiempo de desgarro en el que los vulnerables sufren, los niños, los ancianos y la mujer en su condición de tal. La lucha de la mujer por la emancipación, el respeto a sus derechos y el reconocimiento de igualdad frente al hombre es el signo de avance de los tiempos. Las sociedades donde sus derechos no se respetan son sociedades basadas en el dogma, en la misoginia, y en la incivilidad. 

El Bodhisattva no puede ver diferencias. Ha comprendido que no existen fronteras ni limites, y que lo que les pasa a nuestras niñas en el comercio nocturno de los tugurios extendidos por la cuenca del Pacífico, a las jóvenes agredidas como animales en las sociedades dogmáticas, a las niñas que en África son amputadas de su condición sexual por miles, a todas aquellas mujeres y hermanas que sufren de opresión y de violencia, a ti y a mi nos pasa. Así, pues este grito de ponerse en pie frente a esta barbarie de nuestro tiempo, es ponerse en pie, juntos hombres y mujeres en condiciones de igualdad, por el respeto y la dignidad de todos. ¡Hagámoslo!

             

¿…Qué me vas a contar a mí?

Publicado el 9 enero 2013 Sin comentarios aún ...

El Bodhisattva actual

La legitimación de nuestra codicia y la justificación de nuestra violencia se construye en nuestros dogmas particulares. No encuentro prácticamente ninguna gran operación para imponer un modelo de opresión basado en la codicia, ya sea el modelo de dominación de la monarquía absoluta, de los señores feudales, de los imperios de colonización, o del propio capitalismo, que no se haya realizado en nombre de ideologías o religiones, o de la voluntad de Dios legitimada por una u otra iglesia justificando la autoridad concedida al tirano, al señor feudal, al rey o a la oligarquía dominante. No encuentro prácticamente ninguna guerra, conflicto étnico o violencia ejercida por un grupo sobre otro que no intente basarse en teorías, ideologías, credos o religiones, desde la raza, la condición étnica, la pertenencia tribal o de creencia, o la defensa de supuestos valores de supremacía.

"El reino  del dogma" es presentado por el Buda, paradójicamente, como el reino de la ignorancia y de la confusión, y es representado en las pinturas budistas como un cerdo que se tapa los ojos con las orejas. También se le llama por otros el primer veneno (el segundo veneno la codicia, el tercer veneno el rechazo o aversión).

Los fundamentalismos de todo tipo, ya sean salafistas, miembros del “Tea Party”, o militantes de ultraderecha o ultraizquierda de todo tipo, las posiciones cerradas o cerriles de verdad absoluta, los dogmas religiosos declarados supuestamente por Dios y por tanto inalterables, los mitos que la humanidad ha creado, y que a lo largo de la historia se han vendido como descripción definitiva de la realidad, son todos hijos del Reino de la Ignorancia.

Pero también lo son nuestros dogmas particulares, esas creencias que no permitimos que se toquen, y que las disfrazamos de nuestro valores y nuestras convicciones, y que las lanzamos sobre los otros, nuestra mujer, nuestros hijos o cualquier otra persona como forma de defender nuestro espacio, nuestra individualidad. Todo ello es hijo de la ignorancia. Cuando caigas en la tentación de defender algo contra viento y marea, sin escuchar a razones, cuando respondas ante cualquier opinión con un “¿qué me vas a contar a mi?” O “eso ya lo sé de sobra”, párate un momento e imagina que eres un pequeño “cerdo que se tapa los ojos con las orejas”. Reacciona entonces, reacciona.

Y ¿por qué es fruto de nuestra ignorancia? Porque es el objeto de nuestro apego. No sabemos, no podemos y no queremos vivir sin seguridades, sin un lugar permanente que no cambie. Construimos descripciones del mundo y copiamos la que mas nos conviene, y las incluimos en ese armario permanente que nos sostiene. Realizamos el proceso de identificación que nos permite dar un perfil adecuado a nuestra esfera individual, a eso que llamamos “yo”, que viene a definirse por nuestras ideas, nuestras convicciones y creencias. En el fondo no sabemos nada definitivo, no comprendemos la esencia de nuestro mundo y de la evolución de los seres, pues toda experiencia real nos llevaría a poner en cuestión, en tela de juicio, cualquier cosa que pretenda ser fija, permanente y tener realidad por si misma. Realmente ésta es la experiencia principal y autentica: que no existe nada que tenga realidad por si mismo, ni siquiera nosotros. Que todo aparece y desaparece. Esto es lo que en palabras del Buda se llama “experiencia del vacío”.

Ya que aceptar esto nos lleva a que el suelo tiemble bajo nuestros pies, a que se caigan las barreras que tan trabajosamente hemos construído a lo largo de nuestra vida, a que rompamos el molde de la forma que vivimos, nos aferramos a nuestra confusión. Creamos los mitos, ya sean sobre el Dios externo inalterable o sobre los “valores inalienables del individuo” o las leyes eternas que rigen el destino de los hombres, o la religión o ideología externa a la que nos adherimos. Todo menos aceptar que no sabemos, y atrevernos a preguntarnos. Este preguntarnos y aceptar la incertidumbre sería un principio diferente. Sin duda el comienzo de nuestra experiencia mística, que siempre comienza con poner en tela de juicio todas, todas las verdades absolutas y eternas, y atrever a preguntarnos, a mirar sin prejuicios, aunque la respuesta no aparezca.

Llama la atención cómo repetimos los mismos ciclos en diferentes etapas. Ahora, una vez abandonados los viejos dogmas, nos refugiamos en los nuevos. Aceptamos sin discusión los dogmas de las nuevas creencias o de la fe alternativa lanzadas por todo tipo de gurus y supuestos sabios. Nos convertimos a las nuevas convicciones, como el milenarismo de nuevo tipo que está de moda, o las verdades indiscutibles de los nuevos predicadores. Son la general confusión en la que caen las personas que se adentran en el camino espiritual sin resolver el problema de su madurez humana, o sin “matar al padre” primigenio del que proceden. Volvemos a estar confusos y ser ignorantes.

No estoy en contra de la curiosidad por saber, tampoco por defender principios o valores que vemos. Sí estoy en contra de apegarnos a ellos y convertirlos en cadenas para nosotros mismos y para los otros. Cuando nuestra experiencia esencial nos dice que todo está interrelacionado, que todo fluye y que nada queda permanente, ni el mismo Dios en el que creemos, ni nuestros intentos de descripción del universo o de nosotros mismos se mantienen fijos. Romper entonces los lazos con nuestras religiones e ideologías de ortodoxia inalterable se convierte en una tarea dolorosa, pero necesaria, para el nuevo tiempo que viene. Es un tiempo en el que la supervivencia de la humanidad depende de romper los moldes que nos separan. Es necesario renunciar a la creencia de que existe una verdad absoluta, objetiva, que está a nuestro alcance y que podemos poseer, ante la cual todos los demás deben postrarse. Esto es aplicable tanto para el cristianismo como para el islam, el budismo u otra cualquiera de las religiones, para los dogmas del comunismo o del capitalismo, para la defensa del poder negro o para la defensa de la supremacía blanca y cualquier otra ideología absolutista de la que el fascismo y el nazismo han sido su máxima expresión. Estos extremos han sido la manifestación manifiesta de la estupidez y la ignorancia humana y fuente de esclavitud y de miserias sin fin. La sociedad del futuro, si ha de existir, ha de ser una sociedad sin dogmas, y sin separaciones, una sociedad donde la experiencia de unidad del camino místico, nos lleve a relaciones de solidaridad y de respeto del aparentemente diferente. Entonces se nos caerán los argumentos para mantener el derecho a poseer sin fin, o para ejercer ningún tipo de violencia sobre los otros.