Caminando el Zen

Publicado el 2 septiembre 2019 Sin comentarios aún ...

Caminando el zen

El libro que tienes en tus manos es una introducción al zen, en la que he intentado mostrarte mi experiencia con palabras sencillas, para po- der guiarte en los primeros pasos de la práctica. Existen magníficos libros que te pueden servir de orientación. Algunas lecturas recomendadas te las aporto al final del libro. Si en algo mi aportación puede serte útil es en que he intentado, respetando la fidelidad al mensaje, ser claro y sencillo en la exposición. Mi apuesta inicial era solo andar contigo los primeros pasos, pero luego me pareció necesario que tuvieras la síntesis completa, la esencia de este «mensaje fuera de toda doctrina» .. He meditado mucho sobre como poder transmitirte lo que no puede ponerse en palabras de una forma llana y comprensible, y por ello le he pedido ayuda a Carmela, para que escriba en paralelo a mis comentarios su propio diario interior, el diario de su historia espiritual. Espero que sus palabras se acerquen más a tu corazón, y te ayuden a comprender cada hito del camino, que es de lo que se trata. Si en algún momento mis comentarios te resultan complejos, espero que su experiencia vital te lo aclare. Encontrarás sus reflexiones con diferente tipo de letra al principio de las secciones del libro.

He querido establecer un dialogo entre tu y yo. No porque yo tenga solo que enseñar y tu solo que aprender, sino principalmente porque tú eres yo, y yo aprendo también en ese tú. Diría que ambos estamos escu- chando. Éste es un camino a ser realizado, no un conjunto de buenas teo- rías, o una nueva interpretación de la realidad. Si eres de los que vienen a este librito guiado por la curiosidad o la disquisición intelectual, te ruego que lo dejes, y que ni tan siquiera abras sus paginas, pues encontrarás en él confusión y desencanto. Si por el contrario has comenzado a practicar o andas buscando un buen guía para que te ayude en la realización de tu camino, espero que las hojas que siguen te sirvan de utilidad, pues han sido escritas solo para este fin.

             

Carta de un practicante

Publicado el 15 agosto 2019 Sin comentarios aún ...

             

Mas sobre la práctica

Publicado el 31 julio 2019 Sin comentarios aún ...

Continúo con mis sentadas una hora cada mañana al iniciar el día… Algunos días he sentido la necesidad de sentarme a meditar en las noches, antes de irme a dormir.
Una hora seguida es mucho para el comienzo de la practica. Te recomiendo media hora. Si deseas hacer una hora, debes interrumpirla haciendo 10 minutos de kinnhin (meditación andando).
me parece muy bien que medites un rato por la mañana y otro por la noche. Esto forma parte de nuestra tradición mas querida

En lo físico, tengo un mejor cojín que me ha ayudado a mejorar y mantener la posición erguida, pero no es el ideal, sigo buscándolo. Ya no tengo tantas molestias, los ojos me siguen ardiendo pero trato de que la atención no se quede en ellos, dejo que salgan lagrimas y no les presto mayor cuidado.
Si, las molestias físicas es la prima barrera. Recuerda que el cojín ha de ser compacto aunque no de la dureza de la madera. Los ojos no están plenamente abiertos sino entornados (al tener la figura erguida y la vista reposando en 45 grados). Has de contemplar todas las molestias físicas como fenómenos, no incorporando tu emoción a ellos. Como sabes, la mayor parte del dolor procede de la angustia de nuestra mente. Nuestro desapego empieza con el desapego del cuerpo

Silenciar la mente, que tarea tan difícil, en mis sentadas sigo en la tarea constante de traer de vuelta a cada instante, de contar y comenzar de nuevo, pero en dos ocasiones tuve pequeños momentos yo diría que fugaces de silencio pleno, un silencio que no conocía, maravilloso, pero cuando lo hice consciente salí de él, como cuando se está en un sueño y se despierta.
El parloteo continúa hay unos días más que otros, pero cada vez me fugo menos, lo identifico y comienzo a ser consciente nuevamente de la respiración.
Si. el silencio de la mente no significa no pensar nada, sino aceptar los pensamientos como una manifestación pero dejarlos ir sin irse con ellos. Para ello quedarse atada a la respiración, siguiendo con plena atención en la inspiración y en la espiración, impidiendo que nos separen de ella. una y otra vez, volviendo, volviendo continuamente. Esta es la esencia de la practica. De hecho no hay nada mas que hacer. Estar aquí, completamente presente, siguiendo la respiración, activando estar aqui, plenamente lucida, en presencia ,en aceptación.

Esos momentos de mas silencio, de samadhi o zanmai, no es la iluminación, es el estado de absorción de una práctica profunda. conforme avances en la meditación se repetirán. De nuevo aceptalos, sin dar importancia, sin medir éxitos o fracasos, sin metas, sin objetivos.

Sigo trayendo recuerdos molestos del pasado, tengo una situación en particular que no me permite tranquilizar algunos episodios de mi vida; se que tengo que perdonar y dar amor incondicional, pero con esta persona en particular no lo logro, esto es algo que debo sanar para no sentir esta molestia que me ha perturbado por siempre. Tengo que aceptarlo, como dices, tengo que aceptarlo, cómo el cielo azul matizado por las nubes, como las pájaros del cielo…me repito esto constantemente.
Otros aspectos de mi pasado que han regresado, ya se han tranquilizado, ya los veo como algo que sucedió, parece a veces que fueran de otra vida. No me martirizan. (Esa es la lavadora de la que me hablas, supongo)

Cuando desconectamos el control de nuestro consciente (que reprime o tampona lo que no deseamos) aparece sorprendentemente aspectos que creiamos superados o borrados. No debemos entretenernos en ellos. aunque la meditación ayuda como autoterapia, no estamos en esto por ello. Acuérdate del verso de Juan de la Cruz: “ni cogeré las flores, ni temer a las fieras, sino que ire mas allende las fronteras”. Así que ante cualquier emoción, sentimiento o ideas que vuelven una y otra vez, agárrate una y otra vez a la respiración, inspiración, espiración, una y otra vez

Continúo tratando de estar lo mas atenta posible en mis actividades diarias; me sorprendo profundamente como me la paso juzgando y etiquetando a las personas y situaciones…me digo internamente con que derecho???
Si. Nuestra mente discriminativa se basa en el juicio y la election, no en la aceptación y el amor incondicional. Solo cuando el juicio de éxito o condena se apaga, podemos mirar a los seres con verdadera sabiduría y profunda comunión. el camino no es el que “todo es igual, todo me da lo mismo” sino el de mirar el mundo uy los seres en profundidad, actuar y comprometerse, pero no desde el juego de mis deseos y necesidades, sino desde el profundo palpitar del mundo, siendo todo y parte con el.

             

Aprendiendo a meditar

Publicado el 23 julio 2019 Sin comentarios aún ...

Antes mis intentos de meditación eran muy diferentes, espacios cortos de 20 minutos, ojos cerrados, me acompañaba a veces de una mala para contar y de mantras (dispersión total).
Si, existen multiples metodos que permiten una mezcla de actividad y de uso de la mente, de fijaciones con “juguetes”, para que sea mas leve. Mantienen como dices una dispersion. Alguna actividad, que no debemos llamar meditación, supone actividad contemplativa. Por ejemplo el yoga o el tai Chi. Yo recomiendo en ocasiones comenzar por ellos la session durante unos minutos y luego sentarse en meditación

Esta nueva forma que inicié luego de escuchar la charla de introducción al zen y posteriormente más orientada cuando conversamos por skype, meditar sentada hacia la pared, en silencio, sólo con mi respiración….me ha traído algunas dificultades en lo físico, controlar la posición recta ha sido difícil, tengo que estar corrigiendo espalda, hombros y cabeza constantemente. Los ojos abiertos me arden y tengo a veces que parpadear. Llegan instantes en que el dolor invade mis pensamientos; entonces le hablo a mi cuerpo, le hablo amorosamente, le digo, tranquilo, nada va a pasar, todo está en orden y se relaja y se minimizan los dolores y continúo… (puedo hacer esto????)
Querida amiga, se medita con el cuerpo. Por ello silenciar el cuerpo es el primer escollo. Al comienzo es así como el yo combate el silencio. Nos dice “esto no es natural, te estas forzando demasiado, no vas a conseguir nada…” son los ruidos que nos resisten a abandonar la casa.

Al final comienzo a desesperarme un poco, creo que va muy largo esto….a veces quiero parar, pero me mantengo, hasta que suena la alarma, casi siempre son unos pocos minutos antes de la hora, al terminar tengo todos los músculos muy tensos, tengo que moverme muy lento para recuperar y poder pararme. (hay alguna práctica al respecto????)
Si, puedes dirigir la respiración al sitio del dolor, y verlo como algo separado de tu mente. Haces bien con la actitud amorosa. toda la meditación debiera ser así, una actitud de amor y aceptación profunda del la vida en ese momento. Así, aunque duela y sea difícil, el momento de la sentada es el momento de vuelta al hogar, de ser acogido por la presencia, de decir si a todo lo que ocurra, aunque estes despistada, aunque venga el pensamiento de que no sirve para nada, aunque te levantes con frustración (por cierto la fustración siempre es una posición egoica, de querer conseguir algo

El libro es una guía permanente, lo estoy leyendo de a poco, y de su mano voy reforzándome día a día en mi práctica, tanto en la sentada a meditar, como en mis actividades cotidianas. En la meditación la mente la traigo constantemente, no dejo que se quede pérdida por largos ratos. He tenido días en que el parloteo de la mente es asombroso. No para, creo que no alcanzo a llegar en la cuenta de la respiración a 5 y ya se ha fugado; hay que retomar constantemente.
Ese parloteo estaba siempre ahí, pero a veces no lo vemos. La clave de la práctica es darse cuenta… y volver, continuamente volver. Animo, amiga, poco a poco veras momentos en que todo es mas liviano, en que eres mas el presente. Pero te aviso que no intentes buscar nada: si llueve esta bien, si hay tormenta esta bien, y si sale el sol, tambien esta bien

Me hace falta un buen cojín, para mejorar la posición. Estuve revisando por internet y ya lo mandé confeccionar. (si tienes alguna sugerencia para darme en este sentido….)
Este camino como me lo imaginé no es nada fácil. Bastante complejo, por lo menos este comienzo, así lo estoy viviendo, pero cada día se afianza mi convencimiento que es la ruta correcta, lo que venía buscando por años.
Si, al principio, hasta que encuentras tu postura es mas difícil. El cojín ha de ser duro, pero no una tabla, elevar tu coxis de 6 a 9 cms, suficiente para que tus rodillas descansen en el suelo, y tu espalda se endereza espontáneamente. Persevera. No te pido una fe ciega, no te pido ninguna aceptación de dogma o realidad. Solo te pido, persevera en tu propia experiencia. Se que para ti es mas difícil, ya que no tienes un grupo en el que practicar. Si hubiera dos o tres personas interesadas en esto (realmente interesadas) podría realizar una introducción y podríais practicar en grupo. Nos quedamos a solas con la presencia, pero a solas estamos rodeados de todos los seres. Por eso es bueno practicar en grupo, y animarse mutuamente

En lo personal, se me ha venido presentando mi vida pasada como una película, recuerdos que ya estaban borrados, experiencias que no quería recordar, pasiones que he querido enmascarar; interrogantes sin respuestas, solo las imágenes, descarnadas, dolorosas.
No pude evitar llorar y sacar a flote muchos sentimientos que tenía escondidos, perdonar algunas cosas, personas, recuerdos, perdonarme otras tantas.
A eso lo suelo llamar “la lavadora”. Aparece al principio del shessin y también durante un tiempo en el principio de la práctica. No creas que no haces nada. al bajar tus defensas todo los que esta ahí contraído sale libremente. Hay que aceptarlo, como los pájaros del cielo, como las nubes cargada de lluvia

Cada día que pasa me siento más atenta en todo lo que hago. Hay momentos en que me observo paso a paso lo que estoy pensando y cómo estoy actuando.
Eso es muy bueno. La practica de la plena atención es el comienzo de la práctica. Animo

             

Curar las heridas del mundo

Publicado el 19 julio 2019 Sin comentarios aún ...


Ultima charla del ciclo "maestro Siddharta, maestro Jesús" dirigida al problema del sufrimienton y como superarlo. La charla insiste en el proceso de superacion de nuestra conciencia egocentrada y en la busqueda del camino para superar nuestra identidad como la via para curar la humanidad, dentro y fuera